jueves, 1 de julio de 2010

capitulo 5




Cayetano tiene miedo de lo que le vaya a hacer Octavio. Ve mucho odio en su mirada, mucha agresividad. Cayetano se aparta de él pero Octavio lo sigue amenazante:
--¡¡no vas a interferir en mi planes...¡
El doctor retrocede asustado.
--No hagas nada de lo que te vayas a arrepentir después...
Octavio sonríe:
--para mí no hay después... Es este idiota el que va a pagar todas las consecuencias...
Cayetano choca contra una pared y ya no puede escapar. Con un brillo de maldad en su mirada, Octavio sonríe:
--eres mío...
Y le pone sus manos alrededor del cuello. Cayetano ya se siente muerto.

Marcos está leyendo un viejo libro que le encanta. Es un libro de hechizos. Aunque no cree en ningún tipo de magia compró hace años ese libro en una feria de libros usados muy barato. Nunca lo ha leído completo, tiene dibujos muy bonitos y eso cuando no tiene ganas de leer un buen libro le gusta mirarlo. Hace un poco de fresco, así que se levanta para cerrar la ventana. En el momento en qué la ventana está ya cerrada como si aún hubiera quedado en la habitación un poco de viento las hojas del libro se mueve.
--Ni que esto fuera embrujadas --dice Marcos divertido.
No le da más importancia . Iba a cerrar el libro pero la foto le atrae. Es la de un hombre guapísimo todo desnudo saliendo del mar. Le sorprende la coincidencia:
--Ni hecho apropósito. Ni que el libro supiera cual es mi mayor deseo.
Lee la página por curiosidad: encuentra al hombre de tus sueños... Marcos sonríe con amargura:
--justo lo que yo necesito... si esto fuera verdad...
Lo lee con interés...




Mientras, Axel y Ramiro se encuentran en el pasillo. Siempre se han llevado bien por lo que al segundo le sorprende que su hermano pase de él, que lo mire con rencor y que ni lo salude.
--oye qué te pasa... --dice agarrándolo del brazo para que no se vaya.
--¡no me gustan los traidores...¡
--¿¿¿de qué hablas??
Con mucho rencor, Axel le dice:
--¡¡que me enteré que te acuestas con la esposa de papá...¡¡
La sirvienta que subía con la cena de Marcos y que miraba con pasión a Ramiro sufre una impresión al escuchar esa confesión. Ramiro mira a la sirvienta molesto.
--¿¿¡qué haces estúpida??¡
La chica se va llorando.
--¡¡maldita estúpida...¡ ya sé que está enamorada de mí --dice con orgullo-- pero yo jamás bajaría a su altura... a ver si se controla...
--¡¡No me cambies el tema...¡
--No te cambio el tema, lo que pasa es que lo que yo haga con Eugenia es problema mío...
Axel agarra del cuello a su hermano:
--¡¡no quiero que la vuelvas a tocar un pelo...¡
Ramiro se aparta de él de un empujón:
--¡¡me tiraré a esa zorra siempre que se me pegue la gana...¡¡
Axel está hecho una furia. Se golpea los puños. Ramiro se ríe de él:
--¿¿cual es tu problema? ¿¿¡es que te la quieres tirar tú?¡ ¡Esa zorra seguro que lo haría con los dos a la veces...¡
Axel fulmina a su hermano con la mirada.
--si te animas me vienes a buscar alguna noche que ella esté en casa porque seguro que está en mi cama...
Axel da un puñetazo a la pared para no golpear a su hermano y se va. Sus ojos se llenan de lágrimas. Con cara de depravado Ramiro entra en su cuarto. Eugenia está en su cama. Él cierra la puerta.
--¿¿¿qué haces? ¡¡papá nos espera para cenar...¡
Ella lo devora con la mirada:
--mi cena eres tú...
Él la mira muy excitado. Le encanta que la mujer sea apasionada y muy facilona.
--¿porqué le contaste a mi hermano que nos acostamos?
Eugenia bosteza de broma:
--no estoy aquí para hablar...
La mujer se saca la sábana que la cubre y se muestra totalmente desnudo. Ramiro la mira con cara de pervertido y se lanza sobre ella.

Por otro lado, Cayetano tiene las manos de Octavio alrededor de su cuello. Siente que lo va a ahocar. La mirada de Octavio es dura. De repente Octavio se lo tira hacia él y lo besa apasionadamente. Cayetano se queda sorprendido. Es un beso pero un beso frío como de la muerte. Se queda quieto, inmóvil. Octavio lo va desnudando, se va desnudando. Cayetano lo desea pero también siente demasiado miedo. No sabe qué pueda pasar. Los dos se contemplan durante un buen rato sus cuerpos desnudos... Octavio lo acaricia:
--Yo soy tu voluntad... Yo te domino... Tú no eres nadie...
El deseo va venciendo a Cayetano, Octavio lo besa y lo tira hacia él. Ambos, desnudos, caen en el sofá.

Marcos ha quedado impactado por la historia que ha leído.
--sólo es una leyenda --dice-- estas cosas no pasan en realidad...
Pero se siente solo, su vida no le gusta nada. Se siente en un infierno en el que cada vez le es más difícil vivir.
--tampoco me cuesta nada intentarlo...
Arranca la página. Agarra el ramo de flores que siempre tiene junto a la foto de su madre. No le apetece nada salir para no encontrarse con los intrusos como los llama él.
--pero se me hará muy tarde...
Abre un poco la puerta, su padrastro está buscando a Eugenia. Cierra la puerta.
--definitivamente mejor lo dejo para otro día...
Ramiro y Eugenia están haciendo el amor sin darse cuenta que Reinaldo se acerca.
--mi amor... ¿dónde estás?
La sirvienta enamorada de Ramiro se acerca a Reinaldo.
--señor, señor...
Aunque a la joven le duele que el chico que le guste se acuesta con la esposa de su padre tampoco quiere echarlo de cabeza con su padre.
--¿qué quieres Ninfa?
--su esposa salió...
--¿a esta hora?
--sí, le salió un compromiso...
--bueno... ni modo... Me voy a mi cuarto... No quiero cenar solo...
Ninfa respira aliviada. Ninfa vuelve a la cocina aunque antes pasa por el cuarto de Ramiro. La atormentan los gemidos de placer de la pareja.

En el apartamento de Cayetano, éste está dormido en el sofá. Octavio se viste sonríe con odio:
--idiota... Nadie se interpone en mi camino...
Con una gran sed de venganza en su rostro, Octavio abandona ese lugar.

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